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- Ejemplo: el cómic de Bruno
«Capitán Migas contra la aspiradora zampacalcetines», un cómic de 9 a 12 años
Bruno tiene el superpoder más inútil del mundo: habla con las palomas, y las palomas solo hablan de migas. Hasta que la aspiradora robot del vecino del quinto se vuelve loca y empieza a tragarse los calcetines de la ciudad. Lo inventamos en una prueba de la app con «Tejón», un perfil de prueba de 9 a 12 años, y en cómic, que la app también hace. Tejón escribió todas las ideas con sus palabras y dictó casi todo lo que dicen los bocadillos.




Las viñetas y el texto
El cómic entero
Ocho páginas, de una a cuatro viñetas cada una. En amarillo, algunas de las cosas que escribió Tejón tal cual, también en los bocadillos. Para leerlo mejor aquí, los bocadillos van debajo de su viñeta y el texto de cada página, al lado; en la app, el texto va en un rótulo de la primera viñeta.

Bruno Paloma, necesito una misión de superhéroe de verdad, no de migas.

La paloma más grande ¿Misión? ¿Eso se come?

Bruno ¡Una misión es salvar la ciudad!

Viñetas hechas con IA 1Bruno tenía el superpoder más inútil del mundo: hablaba con las palomas. Lo malo era que ellas solo hablaban de migas, de migas y de más migas.

Bruno ¡Palomas, formación croqueta!



Viñetas hechas con IA 2La aspiradora robot del vecino del quinto se ha vuelto loca y se está tragando todos los calcetines de la ciudad. Cada calcetín que se traga la hace más grande. Bruno la ve subir por la pared de una terraza, hacer SLURP y tragarse un calcetín. Entonces grita: «¡Palomas, formación croqueta!». Cien palomas vienen a tapar la aspiradora, pero alguien tira migas y se van todas a comer. Bruno se quita un calcetín y lo agita en el aire para llevársela lejos. La aspiradora se lo traga de un bocado, hace BURP y Bruno se queda con un pie descalzo.

Bruno ¡Devuélveme mi calcetín de dinosaurios!

La aspiradora robot CALCETÍN DETECTADO

Croqueta Vale, pero me debes tres migas.

Croqueta Uf, la guarida está en el tejado del colegio. Hay una montaña de calcetines más alta que una jirafa.
Viñetas hechas con IA 3Bruno se subió al patinete con un pie descalzo y salió detrás de la aspiradora, gritando: «¡Devuélveme mi calcetín de dinosaurios!». Por fin la alcanzó. La aspiradora se dio la vuelta, lo miró con sus lucecitas rojas y dijo con voz de robot: «CALCETÍN DETECTADO». Y saltó al tejado de al lado.
Bruno frenó en seco. Así que levantó la vista y llamó a Croqueta, la paloma más gorda.
—¡Síguela desde el cielo, Croqueta!
—Vale, pero me debes tres migas.
Croqueta volvió al rato, sudando.
—Uf, la guarida está en el tejado del colegio. Hay una montaña de calcetines más alta que una jirafa.


Bruno No la despertemos. Buscaremos el botón de apagar.

Croqueta ¡Achís!

Bruno Hola, señora aspiradora, ¿quiere usted migas?
Viñetas hechas con IA 4Bruno y Croqueta saltaron de tejado en tejado: él, sobre el patinete; ella, volando delante sin perder de vista a la aspiradora. Al llegar al tejado del colegio, se asomaron con el corazón en un puño. La aspiradora dormía encima de la montaña de calcetines, roncando, y ya era tan grande como un autobús.
—No la despertemos —susurró Bruno—. Buscaremos el botón de apagar.
Bajaron de puntillas, con muchísimo cuidado. Pero el olor a calcetín sucio le cosquilleó el pico a Croqueta y estornudó.
—¡Achís!
La aspiradora abrió sus lucecitas rojas de golpe. Bruno probó a hablarle como a las palomas:
—Hola, señora aspiradora, ¿quiere usted migas?
Pero ella solo contestó «CALCETÍN DETECTADO» y fue a por su otro calcetín.

Bruno ¡Ahora sí que es personal!

Croqueta ¡No tiene cable: va con pilas!


Bruno ¡Las migas la confunden!
Viñetas hechas con IA 5No le dio tiempo a más. La aspiradora giró, abrió la boca y, ¡SLURP!, le sorbió el otro calcetín. Bruno se quedó descalzo del todo, con los dedos al aire.
—¡Ahora sí que es personal! —gritó.
Croqueta llamó a todas las palomas de la ciudad para que buscaran el cable y la desenchufaran con el pico. Pero la aspiradora no tenía cable: ¡iba con pilas! Las palomas rebuscaron entre los calcetines y encontraron unas pilas, aunque eran de mentira: del mando de la tele. Las de verdad estaban en su barriga, tras una tapita que solo se abriría si se quedaba quieta.
Entonces Croqueta se asustó y se le cayeron las migas que guardaba. La aspiradora se paró en seco, se las sorbió y escupió un calcetín.
—¡Las migas la confunden! —dijo Bruno.

Bruno ¡Operación Croqueta, todas las migas de la ciudad!

La panadera Todo el pan duro de ayer es vuestro.

Croqueta Es para comprobar que funcionan.

La aspiradora robot CALCETÍN DETECTADO.
Viñetas hechas con IA 6—¡Operación Croqueta! —gritó Bruno—. ¡Necesito todas las migas de la ciudad!
—¿Todas? —Croqueta abrió el pico y los ojos le brillaron como dos canicas—. Eso es mi sueño.
Así que corrieron a la panadería del barrio. La panadera les regaló todo el pan duro de ayer, y cien palomas lo hicieron migas en un segundo. Bruno las metió en la mochila y volvieron al tejado del colegio. Por el camino, Croqueta se comió unas cuantas.
—Es para comprobar que funcionan —explicó.
Pero al llegar, la aspiradora no dormía. Los esperaba sobre la montaña de calcetines, más grande que nunca. Miró las patas de Croqueta.
—CALCETÍN DETECTADO.
—¡Pero si yo no llevo calcetines! —protestó Croqueta.

Bruno ¡Palomas, formación croqueta!

La aspiradora robot ¡PTUI, PTUI, PTUI!
Viñetas hechas con IA 7Bruno ya iba descalzo del todo, así que no tenía nada que perder. Levantó los brazos y gritó otra vez: —¡Palomas, formación croqueta!
Esta vez las palomas no se tiraron a picotear. Soltaron todas las migas juntas sobre la aspiradora, como una lluvia dorada.
Con la barriga llena, la aspiradora escupió todos los calcetines de la ciudad: ¡PTUI, PTUI, PTUI! Después se quedó quieta. Bruno abrió la tapita y le sacó las pilas. Entonces, entre la montaña, asomó su calcetín de dinosaurios, y se lo puso despacio, con una sonrisa enorme.
Al rato llegó el vecino del quinto, en pijama, buscando a su aspiradora. Bruno se la devolvió con las pilas.
—Su aspiradora tiene hambre de migas, no de calcetines.
El vecino se puso rojo como un tomate.
—Es que le puse el modo turbo para limpiar más rápido.

Bruno Pues no era un superpoder tan inútil.
Viñetas hechas con IA 8El vecino del quinto la miró, y por fin sonrió. Bruno subió a su azotea, y todas las palomas le llamaron Capitán Migas. Bruno sonrió también: pues no era un superpoder tan inútil, después de todo.
Cómo se hizo
Quién hizo qué
Tejón decidió 30 veces, y las 30 escribió su propia idea con «¡Tengo una idea!» en vez de elegir una de las tres opciones. De 9 a 12 años, las opciones de FabulAnna son sugerencias discretas y el peque puede llevar el cuento. En un cómic, además, puede dictar lo que dice cada personaje.
Suyos son Bruno y su superpoder inútil, la aspiradora que crece con cada calcetín, la formación croqueta, Croqueta y sus tres migas, las pilas de mentira del mando de la tele y la idea de que las migas la confunden. FabulAnna, la IA de la app, le preguntó en cada turno, repartió cada página en viñetas, escribió el texto con sus ideas y sus palabras e hizo los dibujos. En el libro pone «Inventado por Tejón y escrito con papá».
- 30decisionesLas de Tejón
Hasta 4 por página, que es lo que toca de 9 a 12 años.
- 16de 21 bocadillosPalabra por palabra
Lo que dictó para un bocadillo va tal cual, sin cambiar una palabra.
- 5intentosAntes de pararla
Taparla con palomas, el calcetín de cebo, el botón de apagar, hablarle y desenchufarla. La solución es la formación croqueta del principio, esta vez con migas: sale de lo que Bruno sabe hacer, hablar con las palomas.
- 1vueltaAl principio
El cómic acaba donde empezó, en su azotea y con sus palomas, pero el superpoder ya no le parece tan inútil.
Es un cómic de ejemplo: Tejón es un perfil de prueba de la app, con un apodo como los que llevan los niños en FabulAnna, y Bruno es un personaje inventado. El texto, los bocadillos y los dibujos salieron tal cual de la app; aquí solo cambia dónde va cada cosa, y todas las viñetas tienen la misma forma.
El siguiente cómic lo inventa tu peque.
El primer cuento, gratis y sin tarjeta.
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